jofre

LAS ÚLTIMAS IMÁGENES DE MISTRAL EN LOS OJOS DE UN NIÑO

Share Button

Aquel domingo de enero de 1957 mi padre me levantó temprano en Los Guindos y juntos en trolley 8 bajamos por la Alameda, hasta la Casa Central de la Universidad de este país, Chile, y así pude estar en la despedida final a Gabriela.

Al final, una vez ya cerrado el ataúd, se agrupó  junto al presidente Carlos Ibáñez del Campo el gabinete con los ministros principales. La cubierta era una bandera chilena y un simple ramo de flores.

Además de las luces del Salón de Honor de la Universidad de Chile, los pocos cirios, seis en total, iluminaban el lugar. Las flores blancas sobre la urna, relucían.

Cuatro a cinco filas de personas, unas tras otras, rodeaban el féretro. El gobierno se acaba de apoderar del evento. Empieza una modesta institucionalización. Los trajes cruzados están presentes.

Los carabineros estaban vestidos con sus casacas blancas, a la salida de la Universidad, junto al monumento a Bello. Una cuerda demarcaba la fila de ingreso que llegaba casi hasta Avenida Matta, por Arturo Prat.

Había poco niños y muchos adultos.  A través del vidrio del féretro podía verse el rostro de Gabriela Mistral maquillado en Estados Unidos y que había resistido por lo menos una estadía en cinco ciudades latinoamericanas que la habían homenajeado, en su viaje final a Chile.

Militares, liceanas, abuelitas, señores de terno oscuro, mujeres de blusa corta, obreros, miran brevemente a la mujer que nunca vieron antes. La gente se acerca y llora. La nariz aguzada de Gabriela se perfila en las pocas fotografías que subsisten.

La bandera de Chile estuvo primero cruzada sobre ella pero luego, al cerrarse la urna, cubrió el ataúd por completo, de arriba abajo. Sus últimos ropajes eran brillantes;  un pañuelo claro al cuello y una blusa oscura de seda.

Las fotos muestran gentes de todas las clases sociales asistiendo a este último homenaje. El emblema de las Teresianas aparece en muchas fotos.

Su rostro de descanso era impresionante. Finalmente, digamos que aún no sabemos todo lo que ganó para nosotros y para Chile con su vida creativa.

 

*Profesor Titular y de Excelencia, Universidad de Chile y Universidad Viña del Mar.

*Publicado en El Paracaídas #12

Share Button